Los lugares en nuestras ciudades y municipios que nos asombraban de niños por sus grandes puestos, inmensos espacios, pantallas gigantes y con una comida rápida perfecta a tan solo 5 minutos de casa han cerrado para nunca más volver. Hablo de los teatros antiguos, edificios de tres pisos dedicados a una sola sala con sillas inclinadas que estaban en cada municipio. Colosos gigantes que no lograron resistir los cambios en el consumo del cine, golpeados por los multiplex, el streaming, la televisión y las redes sociales donde ahora hallamos nuestra diversión.

En pleno centro de Yumbo, en la esquina de la carrera 5ta con calle 9na se erigía el Teatro Éxito. Allí me llevaron de niño a ver una presentación de baile y aunque nunca vi una película allí, si vi la magnitud del edificio de tres pisos de alto, sillas espaciosas y una pantalla con una tela blanca que pareciera del tamaño de la fachada de mi casa. Todos los días mientras crecía y pasaba por esa calle me preguntaba si algún día reabriría, si podría ver alguna película actual allí o si podría proyectar las mías en el lugar insignia del cine en Yumbo. Los motivos de su cierre no los conozco y la llegada de royal films no ayudó en absoluto, siendo una empresa que con más franquicias puede sobrevivir a una bajada en la audiencia. En mis años de universidad una vez pregunté si podría entrar a ver lo que quedaba el cine y solo me dijeron que adentro ya no había nada. A las semanas se inauguró una tienda de chucherías y un gimnasio en la parte superior. Los restos del cine fueron botados en la zona rural yendo a la cumbre sin nadie que conservara esa parte de la historia cinematográfica de mi municipio.

Años después en Buga varias veces Maleja y yo concurrimos a ver película en la megasala de Cinemacentro. Un espacio de dos pisos de alto con una pantalla inmensa, alfombras rojas, crispeteras gigantes, perros calientes baratos, los antiguos proyectores expuestos en sus pasillos y en la calle los posters gigantes de las obras que estaban en cartelera. Uno de los cuatro cines independientes del municipio que seguía operando y donde nos prometimos ayudar a nuestra manera realizando la proyección de nuestras películas allí. En el 2023 iniciamos a cumplir aquella promesa realizando en 3er FENCINE, alquilando la sala dos noches para exhibir los cortometrajes nacionales y vallunos seleccionados. Desde el primer momento nos ayudaron con un buen precio de alquiler, espacios para promocionar el evento, la organización de la proyección y la decoración del cine con los tropezones del Fencine. Salimos contentos esperanzados en que aquel espacio fuera nuestra casa de ahora en adelante para estrenar los cortos y luego las películas, invitar a toda Buga a que vuelvan a enamorarse de su sala de cine local para que dure muchos años. Al mes en facebook ofrecían en venta todos los equipos que tenían: Cinemacentro cierra sus puertas y deja a Buga solo con un cine, Royal Films. Vaya deja vu…

Que un cine local cierre puede tener muchas explicaciones, muchas no las vamos a saber pero algo es seguro y es que los tiempos cambiaron. Antes hasta las noticias se daban en los teatros de cine, eran los espacios públicos donde convergían los vecinos como si fuera el centro comercial local o un parque. Ahora el cine se ve en casas y salen tantas películas que solo contar con una pantalla vuelve riesgoso cada película que el exhibidor elige, a diferencia de los multiplex que pueden saciar más intereses con más cintas. Un negocio tan grande no puede vivir con márgenes de ganancias tan pequeñas y si va menos gente al cine tampoco le puede subir demasiado a la boleta de cine para cubrir las perdidas. Ahora los cines multiplex de franquicia en municipios no están en su mejor momento tampoco y empresas como Cine Colombia prefieren ignorar poblaciones de 100mil habitantes para apostar a las capitales que son la apuesta segura para cobrar más con salas de cine que ahora son más centros comerciales, donde la ganancia desde hace años no viene de las películas.

Es el momento de re pensar como traer de nuevo los cines independientes, pero no en su antiguo formato que funcionan mejor en la mente que en el papel. Ahora debemos pensar las salas de cine del futuro para que cada municipio esté conectado con las historias que no puede ver. A lo largo del país hay ejemplos de esa nueva mentalidad en los exhibidores como Cinema Local, marines films y otras salas que solo proyectan cine independiente, pero hoy como conclusión les quiero dejar lo que para mí es la mejor combinación entre esa antigua magia del cine oscuro, con sillas escalonadas, olor de comida rápida y una pantalla grande junto a la cercanía de las personas que lo manejan y la rentabilidad de un espacio pequeño: RoldaFilms en Roldanillo a dos cuadras del parque principal.